Cómo apoyar a las niñas y niños a realizar las actividades educativas en la casa

junio 29, 2021 Artículos

Durante la pandemia, las familias han debido asumir con mayor fuerza el rol de co-educadores de sus niñas y niños en cualquiera de la modalidad de clases que se encuentren: desde ayudar en la conexión de las clases virtuales hasta explicarles cómo realizar las actividades que les envían desde sus establecimientos educacionales. 

Muchos de los adultos a cargo no cuentan con todas las herramientas necesarias para apoyar a sus niñas y niños, a lo que se suma el escaso tiempo disponible y el estrés que muchas familias están viviendo debido a la pandemia. Para generar un espacio de apoyo a las familias, Fundación Educacional Oportunidad realizó el pasado 23 de junio un conversatorio llamado “Cómo apoyar a las niñas y niños a realizar las actividades educativas en la casa”.  

El panel de invitados estuvo compuesto por la directora de Fundación Alma, Macarena Escudero, por la psicóloga y Jefa del área de Gestión Educativa de Fundación Educacional Oportunidad, María Virginia López, la educadora de Párvulos de la escuela La isla de Doñihue, Patricia Sánchez, y el apoderado Rodrigo Jiménez.

La periodista Soledad Onetto fue la encargada de moderar esta conversación que abordó las principales problemáticas a las que se enfrentan las familias al momento de apoyar a sus niños y niñas a hacer las actividades pedagógicas, así como herramientas y consejos prácticos por parte de los panelistas. Este conversatorio se da en el contexto del cierre de la campaña “En la casa o en la escuela: Participar es Aprender” impulsada por Fundación Educacional Oportunidad y transmitida por TV Educa Chile, en la cual -a través de videos cortos- se entregan 8 consejos prácticos para que padres, madres y cuidadores de niños y niñas entre 3 y 8 años puedan apoyarlos al momento de realizar experiencias de aprendizaje enviadas por la escuela o jardín infantil. Potenciar la autonomía, generar ambientes adecuados, celebrar los logros, evitar la frustración y mantener una comunicación fluida con el establecimiento, son algunos de los temas trabajados en la campaña. 

Buscando abordar problemáticas atingentes a las familias chilenas, Fundación Educacional Oportunidad realizó una encuesta previa al conversatorio con las familias de escuelas de las regiones de Coquimbo, Metropolitana, O´Higgins y Puerto Natales, donde implementa sus programas Un Buen Comienzo We Learn. Se les preguntó, específicamente, “¿Cuál es la principal dificultad a la hora de apoyar a tus niños y niñas a realizar sus actividades de aprendizaje?” Se recibieron alrededor de 500 respuestas y a continuación, te contaremos sobre cuatro de las principales problemáticas junto a los consejos y herramientas para enfrentarlas. 

1. Escaso tiempo de madres, padres y apoderados

La falta de tiempo es reconocida como la primera problemática de las familias para acompañar a los niños en sus actividades de aprendizaje. El trabajo de los adultos, sumado a las tareas del hogar como la alimentación y la limpieza, además de la coordinación cuando hay varios niños/as dificultan el panorama. Ante esta problemática Patricia, educadora de párvulos, plantea la importancia de establecer, poco a poco, rutinas de todo tipo (estudio, alimentación, etc.) que ayuden a los niños/as y a la familia en general a organizarse. Una idea práctica y lúdica es poner un recordatorio en el refrigerador, un lugar donde todos lo puedan ver y revisar cuando lo necesiten.  

Por su parte, Macarena de Fundación Alma, plantea que ante la falta de tiempo, hay que aprovechar las instancias de la casa para aprender. Detrás de la tarea que propone el jardín o la escuela, hay que identificar el objetivo que hay detrás y ver cómo se pueden cumplir esos objetivos a través de las tareas cotidianas de la casa. Por ejemplo, al poner la mesa para el almuerzo, los niños y niñas pueden desarrollar su autonomía, aplicar conceptos matemáticos (contar los puestos, cubiertos necesarios, etc.) y desarrollar su vocabulario al nombrar ingredientes o utensilios. 

2. Falta de conocimiento sobre contenidos y técnicas para su enseñanza

Sobre este punto, Rodrigo, padre de una niña de 5 y un niño de 3, cuenta como anécdota que su hija le preguntó sobre una figura geométrica y que no la supo reconocer. “Me sentí frustrado ¿cómo yo, que soy el adulto, no lo voy a saber?”, comenta. Pero la verdad, es que los adultos no sabemos ni debemos saber todo y la experiencia de aprender junto a los niños y niñas puede ser muy enriquecedora. Además, Rodrigo plantea que es clave poder comunicarse con el establecimiento educativo y pedir ayuda cuando sea necesario.

Al respecto, Patricia -desde su rol de educadora- plantea que el volver a vincularse con las familias ha sido uno de los aspectos positivos de la pandemia y hace un llamado a los equipos educativos a “bajar” el curriculum a las familias de manera amigable, evitando la sobrecarga y desmotivación.  

fundacion-oportunidad

3. Desconcentración por parte de los niños y niñas

En esta pandemia nos hemos dado cuenta lo difícil que es mantener la concentración en reuniones o actividades virtuales. Si es así para nosotros ¿cómo será para los niños y niñas? Al respecto Virginia López, psicóloga, comenta que efectivamente en el hogar hay muchas distracciones, sin embargo, es importante tratar de adaptarnos a este ambiente. Para esto es muy importante que los niños y niñas sepan en qué momentos se espera que estén concentrados y en qué momentos pueden descansar o jugar. Para esto debemos ayudarlos a distinguir estos momentos lo más claramente posible.  

En segundo lugar, es importante reconocer que los niños y niñas tienen rangos de atención de acuerdo a su edad. Por ejemplo, el lapso de atención promedio de un niño o niña de 3-4 años es de 15 minutos y este va aumentando progresivamente. Para mantener estos momentos de atención es muy importante hacer pausas y que los niños y niñas realicen actividades motoras antes de sus clases para así descargar su energía. Finalmente, no debemos esperar que los niños/as estén completamente quietos mirando la pantalla: perfectamente pueden moverse o dibujar mientras realizan una actividad, lo que necesiten para manejar la ansiedad. Quitarnos esta expectativa puede contribuir también a disminuir nuestra frustración.  

4. Falta de motivación por parte de los niños y niñas 

Una de las cosas que no podemos desconocer y que claramente nos ha afectado a todos y todas es el encierro, el cual que nos lleva a estresarnos y presentar cambios constantes en nuestro estado de ánimo. Esto también le ocurre a los niños y niñas: no han visto a sus amigos y familiares en mucho tiempo, no han podido ir al colegio ni realizar actividades al aire libre, lo cual influye en su motivación.

Es aquí donde los adultos cumplimos un rol esencial en ayudarlos a reconocer estas emociones y manejarlas. Macarena, de Fundación Alma, nos ofrece un excelente recurso para abordar este tema: los cuentos infantiles.

E-Learning Fundación Oportunidad

A través de la lectura conjunta con los niños y niñas, ellos pueden verse reflejados en los personajes: cuando se sienten tristes, frustrados o solos. Es en ese momento donde podemos hacerles preguntas que los ayuden a entender cómo se están sintiendo y cómo sentirse mejor. Por ejemplo “¿Te has sentido alguna vez como el personaje?” “¿En qué situación?” “¿Cómo ves que el personaje pudo manejarlo?” “¿Te serviría eso a ti también?”.

Para facilitar este tipo de conversaciones Fundación Alma ha puesto a disposición, a través de su cuenta de Instagram, una biblioteca virtual con cuentos de calidad gratuitos para familias y educadores/as. Además, si quieres saber más sobre el rol de los cuentos literarios en el desarrollo emocional de niños y niñas te invitamos a leer esta entrada de nuestro blog.  

¡Revive el conversatorio!