Potenciar la vida saludable desde el aula

noviembre 2, 2022 Artículos

Hace unas semanas el Ministerio de Educación presentó los resultados del Mapa Nutricional 2021 realizado por JUNAEB. Este estudió concluyó que un tercio de las/los estudiantes evaluados de prekínder, kínder, 1° básico, 5° básico y 1° medio presentan obesidad. 

El estudió registró un aumento de la obesidad severa en un 40,9% y de la obesidad total (entendida como todos los tipos de obesidad) en un 22,1% durante el periodo comprendido entre abril de 2021 y enero de 2022. Actualmente, uno de cada tres niños y niñas evaluadas con obesidad tiene obesidad severa. Cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dan cuenta que Chile ocupa el primer lugar en América Latina en prevalencia de obesidad infantil, y el sexto lugar a nivel mundial. 

¿Cuáles son las principales causas de la obesidad en niños y niñas? 

La causa más habitual es una alimentación inadecuada, esta puede producirse por la ingesta de alimentos altos en grasas y azúcares, por dar a los niños/as grandes porciones de comida que sobrepasan la cantidad de calorías que necesitan, y por una alimentación desordenada, en ausencia de hábitos y rutinas de alimentación establecidas. 

Otra de las causas comunes es la falta de actividad física. El sedentarismo se ha convertido en una verdadera epidemia, y ha aumentado significativamente en los niños y niñas. El uso excesivo de la televisión, las tablets, los videojuegos y otras tecnologías, ha llevado a que los más pequeños y pequeñas no salgan a jugar, ni a correr, ni a hacer deporte. Se suma al problema, la disminución del tiempo disponible para que las familias desarrollen actividades al aire libre. 

Una causa incómoda de escuchar para las personas es la falta de responsabilidad con que han abordado la alimentación de sus hijos e hijas. Son las familias y personas a cargo quienes compran y llevan la comida al hogar e influyen en qué tipo de comida está disponible para el niño/a. Recordemos que los más pequeños/as aprenden con el ejemplo, entonces, imitan los hábitos alimenticios. 

Cómo prevenir la obesidad infantil

Los equipos expertos en la materia señalan que el mejor tratamiento siempre será una alimentación saludable y la actividad física diaria. Las dietas restrictivas no son recomendadas en los niños y niñas, ya que estos se encuentran en una etapa de crecimiento y desarrollo, por lo que requieren una alimentación balanceada en nutrientes y vitaminas. En los consejos para prevenir, encontramos: 

- Educarse para saber qué es lo que se debe comer y qué no
- Aprender a leer el etiquetado de los alimentos
- Consumir más verduras, frutas y cereales
- Evitar la compra de productos preparados, refinados y azucarados
- Cocinar de forma atractiva y sana para que los niños y niñas quieran comer
- Buscar recetas fáciles, ricas y sanas
- Dar a los niños/as colaciones sanas para llevar a la escuela, evitando las golosinas
- Evitar el sedentarismo, promoviendo actividades físicas a través del juego o algún deporte

Estrategias pedagógicas para enfrentar la obesidad infantil en el aula 

Tras los resultados del Mapa Nutricional 2021, el Mineduc anunció el inicio del programa “Demos vuelta a la manzana cuyo objetivo es fortalecer los hábitos saludables en el entorno escolar a través de 3 líneas de trabajo: alimentación saludable, bienestar y actividad física. Si bien este plan contempla la inversión en infraestructura deportiva escolar en todo el país, priorizando las escuelas con mayores índices de vulnerabilidad, también invita a los jardines infantiles y escuelas a fomentar la alimentación saludable, conversando sobre estos temas. 

Las educadoras y docentes tienen un papel fundamental en la lucha contra la obesidad, ya que los hábitos alimenticios en edad escolar forjan las bases para la alimentación saludable y balanceada en etapas posteriores del desarrollo. Las educadoras pueden ser protagonistas en la educación nutricional de los niños y niñas a través de estrategias pedagógicas que se pueden enseñar y aplicar en el aula. Algunas que puedes desarrollar con tu equipo son:

Educar en alimentación saludable. Muchos niños y niñas no saben lo que es una dieta saludable ni lo que implica, por lo tanto, no tienen conciencia de su importancia. Como educadora o docente puedes reforzar los hábitos saludables en tus clases. Puedes incorporar este conocimiento a través de pautas sencillas sobre alimentación saludable de las siguientes maneras: 

  1. Reconocer qué es y qué ocasiona la obesidad
  2. Reconocer que el cuerpo necesita cuidados para su buen desempeño
  3. Conocer el origen de los alimentos que consumen a diario
  4. Identificar los alimentos nutritivos y los alimentos chatarra
  5. Comparar los beneficios de cada alimento
  6. Conocer los alimentos que conforman la pirámide alimenticia
  7. Reconocer la importancia de realizar varias comidas al día y en forma ordenada
  8. Reconocer las normas de higiene que requiere la preparación y consumo de los alimentos
  9. Invitar a un experto en el tema a conversar con los niños y niñas.

Fomentar una minuta alimenticia saludable en los jardines infantiles y escuelas, que contemple raciones adecuadas, y mantenga quioscos saludables sin colaciones chatarra ni venta de golosinas.

Promover la actividad física. La idea es desarrollar actividades lúdicas y/o deportivas, que impulsen a los niños y niñas a moverse, a estar activos. Puedes por ejemplo desarrollar juegos que impliquen correr y desarrollar ejercicios, o minutos de movimientos simples basados en saltos o flexiones del cuerpo. Además, los estudios señalan que estos “descansos” mentales, ayudan a mejorar las transiciones entre las actividades pedagógicas del día. 

Fomentar en las familias y personas a cargo de los niños y niñas, los hábitos de una alimentación saludable. Muchas veces el trabajo más difícil es poder cambiar ciertas estructuras que existen en los hogares de los niños y niñas. Resulta trascendental que como educadora o docente, puedas generar instancias donde también se comparta y converse con la familia y personas a cargo, sobre pautas saludables de alimentación, ya que son ellos/as quienes preparan las comidas y alimentos de los niños/as. Por ejemplo, dar directrices sobre las colaciones permitidas en el jardín o cuando tienen actividades donde se pide llevar comida para compartir, solicitar comida saludable.. 

Reducir el riesgo y los casos de obesidad infantil debería ser una prioridad para todos los miembros de la comunidad educativa, ya que las cifras son alarmantes y de acuerdo al alza sostenida de los últimos estudios, esta situación se ha transformado en un verdadero problema de salud pública. Las ideas que revisaste pueden ser un buen punto de partida para comenzar un cambio.

Podemos enseñar a los más pequeños/as que tener una buena alimentación y hacer actividad física, además de importante, también puede ser divertido. Por eso te invitamos a revisar nuestro curso gratuito: Estrategia Rincón de Ciencias Naturales, específicamente en la sección "contenidos y materiales de la estrategia",  tema 2 "vida saludable”, donde encontrarás ideas y recursos descargables para implementar experiencias pedagógicas que desarrollan hábitos y estilos de vida saludable en el aula.

Conoce más sobre este curso y específicamente sobre “vida saludable”, en el siguiente video: