El espacio de aprendizaje y su impacto pedagógico

octubre 20, 2022 Artículos

Las Bases Curriculares de Educación Parvularia (BCEP) definen los ambientes de aprendizaje como sistemas integrados de elementos consistentes entre sí, los cuales generan condiciones que favorecen el aprendizaje de los niños y niñas. Está integrado por tres elementos: organización del tiempo, interacciones pedagógicas, y espacios y recursos educativos.
Dentro del ambiente de aprendizaje, el espacio y los recursos educativos cobran una importancia vital, ya que responden a una estrategia educativa, y constituyen un instrumento que respalda los procesos de aprendizajes desafiantes, significativos y pertinentes. Lo anterior reta a los equipos pedagógicos a pensar de qué manera el aula se constituye en un elemento curricular que moviliza los conocimientos.

Espacio y recursos educativos como tercer educador

Las experiencias diarias de los niños y las niñas pueden incidir positiva o negativamente en su aprendizaje y desarrollo, constituyéndose el ambiente de aprendizaje -en su sentido más amplio- en un educador más. El espacio y los recursos disponibles son considerados un elemento curricular más, el que impacta favorable o desfavorablemente las distintas maneras de aprender que tienen los niños y niñas.

El espacio como tercer educador es un concepto que nació en la metodología Reggio Emilia, fundada por el educador Loris Malaguzzi, y plantea que el ambiente debe ser considerado una herramienta pedagógica relevante para el aprendizaje y protagonismo de cada niño y niña, donde puedan aprender de manera autónoma, tanto de modo individual como colectivo, y donde este espacio educativo se transforme en un verdadero lugar de exploración, descubrimiento e innovación. Además, recalca el autor, el ambiente físico condiciona y es condicionado por el accionar de las personas, de ahí la importancia de que este sea flexible, actualizado y responda a las necesidades de los niños y niñas.

Características de los espacios y recursos educativos

Algunos elementos considerados importantes para organizar e implementar el aula de manera significativa son:

a) Espacio educativo (espacio físico de aula)

Se refiere a los diferentes lugares donde ocurren las interacciones pedagógicas, incluyendo atributos como el diseño, construcción, dimensiones, luminosidad, mobiliario, vías de circulación, entre otros. Se propone que este espacio sea intencionado y pensado para que toda la comunidad educativa sea acogida y permita el protagonismo y bienestar de todos los niños y las niñas durante el proceso educativo. Esto requiere contar con lugares que permitan a niños y niñas la posibilidad de tomar decisiones, jugar y desplazarse libremente.

b) Mobiliario

Hace referencia al conjunto de elementos tangibles con que se equipa un determinado espacio. Sirve para realizar actividades como jugar, construir, aprender, descansar, alimentarse. Otro aspecto importante es que los mobiliarios sean seguros, adaptables, multiusos y que puedan desplazarse con facilidad por diversos espacios.

c) Espacio y recursos educativos

El equipo educativo debe intencionar que los niños y las niñas se involucren diariamente en experiencias con los diferentes elementos presentes en los espacios educativos para promover el desarrollo de su curiosidad, expresión, manipulación y exploración. En este contexto, los recursos tangibles e intangibles se utilizan de acuerdo al tramo curricular en el cual se encuentren.

¿Cómo podemos optimizar o mejorar el espacio educativo?

Estudios demuestran que una educación de calidad solo puede ocurrir en un espacio significativo y seguro. Es importante crear un espacio ordenado, planificado y estimulador que promueva la autonomía, el buen trato, el diálogo y el respeto por las individualidades y ritmos de aprendizaje, por las necesidades educativas especiales y los valores culturales, a fin de propiciar una sana convivencia escolar.

En la educación finlandesa, por ejemplo, se promueve y refuerza la concepción de estudiantes independientes y felices en un ambiente sin violencia, sin tensión y sin presiones; el desarrollo de acuerdo a su propio ritmo e intereses, y con relaciones basada en el afecto y respecto hacia sus pares y docentes, estimulando la cooperación dentro de una organización lógica y desafiante.

Algunas ideas a tener en consideración para optimizar nuestro espacio educativo son:

- Crear espacios que permitan a las niñas y niños ser protagonistas de sus aprendizajes a través del juego, favoreciendo el principio de actividad, los vínculos afectivos, comunicativos y el sentido de pertenencia.
- El espacio debe ser un elemento más de la actividad docente y, por tanto, es necesario estructurarlo y organizarlo pensando en las características arquitectónicas, por ejemplo, para que estén al servicio de los modelos didácticos que queramos desarrollar.
- Velar porque exista diversidad de materiales con foco en las ciencias, las artes, la lectura, los números, etc. y que sean multifuncionales dentro del aula, para así estimular todos los sentidos y aprendizajes esperados de cada nivel. Podemos contar con materiales sonoros, transparentes, opacos, pesados, livianos, coloridos, naturales, artificiales, de larga o breve duración, modificables, manipulables y confeccionados por el grupo. Esto ayudará a que los niños y niñas se entusiasmen con las actividades.
- Propender a que los espacios contemplen la inclusión y diversidad del grupo, que estén adaptados a las necesidades especiales, intereses propios, que sean armónicos, mediadores de pensamientos y relaciones sociales, lúdicos, expresivos, libres, diversos, y respetuosos con los recursos naturales y culturales.
- Promover el orden de los recursos, es decir, la relación entre la organización y distribución de los materiales didácticos. Ayuda al grupo a desarrollar hábitos saludables y conocer los beneficios de un ambiente limpio, ordenado y agradable.
- Equipos expertos plantean que es indispensable considerar los materiales para la ambientación y promoción del aprendizaje, y que estos deben ser adecuados según el tema a desarrollar; que sean pertinentes, llamativos, seguros, y que no estén alejados de la comprensión cognitiva del niño y la niña en cuestión.
- Potenciar espacios y tareas libres de sesgos y estereotipos de género, ya que es en el aula donde aprenden sobre los comportamientos, sus intereses, y cómo quieren ser en el futuro. Entre la variada evidencia que existe sobre esta etapa, y cómo impacta en la comprensión del género, se da cuenta que las asociaciones que tienen los niños y las niñas de sus pares del mismo género o de otro, ya reflejan un estereotipo a temprana edad por lo que es importante promover activamente materiales y espacios libres de sesgo.

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